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Cada año, un jurado internacional, previo proceso de consulta, elige un gran premio de urbanismo. En 2009 por inédita unanimidad, consagró a François Ascher. Inclasificable, de una discilina a otra, de la investigacion a la acción, su obra abrió perspectivas y puntos de pasaje necesarios para desarrollar una visión y una intencionalidad para la ciudad hipermoderna. La ciudad no se decreta, pero sí puede ser conducida si se sabe escuchar las apetencias sociales, del mercado y de los actores múltiples que la fabrican. Se trata de hacerla mejor para todos. Bajo La dirección de Ariella Masboungi y con la coordinación editorial de Olivia Barbet Massin, este libro recoge la perspectiva instutucional del gran premio, posiciones de François Ascher, en especial un manifiesto sobre la investigación urbana y una entrevista donde se aborda, entre otros temas, el Gran París. Testimonios de investigadores, actores y grandes referentes del urbanismo y una antología de textos del premiado le dan un interés particular al libro.
Sus posiciones, a través de textos propios y entrevistas, dejan un legado y una provocación para el futuro.
Algunos párrafos de su manifiesto por la investigación urbana "los investigadores tienden a replegarse en sus campos disciplinares. Entonces es necesario llevarlos al terreno del urbanismo, poniéndolos en valor". "es necesario encontrar traductores y mediadores entre el mundo de la investigación y el mundo de la acción".
Apología de la ciudad ecléctica. Tener una visión de la metrópolis. ¿No está obligado el urbanista a aniticipar el futuro? En las ciencias sociales nos refugiamos en una prospectiva "aquí lo que podría ocurrir". En urbanismo tenemos que optar. Representar un futuro, tener una visión de la sociedad y del futuro de la ciudad. Imaginar una ciudad que deberá vivir decenas de años o más. Flexible, con un management estratégico. La noción de plan, en el sentido tradicional, está superada.Un ejemplo es el esquema director de Lyon 2010 o el proyecto de Christian de Potzamparc para París Rive Gauche.Construir escenarios del proyecto urbano para la ciudad poco densa. "lo más difícil era inventar la pregunta correcta e inventar el dispositivo para responder."
Una serie de testimonios, de Alain Bourdin, Jean-Louis Cohen, Jordi Borja, Xavier Fels, Mireille Apel-Muller, Manuel Castells, Jean Pierre Orfeuil, Bernardo Secchi, Marcel Smets, entre otros, traza un retrato del perfil y de la obra de François Ascher. Si bien cada uno resalta un aspecto particular, un denominador común es la forma de destacar el carácter innovador, la demanda a la política de tomar en cuenta las reflexiones científicas -y viceversa- la actitud alegre y voraz por el conocimiento de textos y ciudades, la capacidad de integrar equipos plurales, el sentido de la comunicación y el estímulo de la provocación permanente de sus reflexiones.
Organiser la ville hypermoderne : François Ascher, Grand Prix de l'urbanisme 2009: Ariella Masboungi, Olivia Barbet-Massin. 159 páginas, Parenthèses. |